Aquí me encuentro en mi último destino, Argentina. Estoy un poco triste puesto que mi recorrido culmina acá, pero feliz de todo lo que conocí. Con gran paciencia esperé mi viaje a Argentina, un país en crecimiento que atravesó una crisis financiera y que ha logrado salir de ella. En este país aproveché para escoger de mi bitácora de viaje, tres destinos especiales para visitar sobre los cuales les contaré.
BUENOS AIRES
Como ir a Argentina y visitar a Buenos Aires, capital maravillosa de influencia europea, ciudad súper moderna y cosmopolita que en realidad me dejó con deseos de volver con solo verla. En Buenos Aires hay amplias avenidas y calles cubiertas de árboles que permiten a los caminantes disfrutar de hermosos paisajes.
En su hacer cultural existen numerosos museos, salas de exposiciones y conferencias, galerías de arte, cines y teatros con espectáculos nacionales e internacionales de primer nivel.
Logré visitar el teatro Colón uno de los teatros líricos más importantes del mundo, es sede, junto a variados escenarios, de una intensa actividad musical que abarca todos los géneros incluyendo por supuesto al típico y famoso Tango. En estos lugares se respira cultura y arte por todos lados, con grandes exposiciones artísticas y literarias en sus programaciones buenos aires se hace un lugar con diversos planes para realizar pero que en tan pocos días no se puede disfrutar en su totalidad.
Como buena estudiante de ingeniería financiera no pude dejar de investigar que Buenos Aires es la Sede financiera, bursátil y económica del país, es el principal puerto de la nación. Su actividad comercial es muy intense, existen demasiados locales de marcas mundialmente reconocidas, galerías y centros comerciales.
Antes de visitar mi próximo destino tenía que disfrutar de la vida nocturna que Buenos Aires ofrece a los turistas y visité una discoteca espectacular donde disfrute de música variada y divertida.
Al día siguiente y sobrellevando mi resaca decidí investigar acerca de los géneros musicales de Argentina. Uno de los más reconocidos es el tango, que es un estilo musical y un baile nacido en los arrabales porteños con difusión internacional, ligado especialmente con Buenos Aires. En este género musical se destacaron Carlos Gardel, considerado como el Rey del Tango, y el marplatense mundialmente reconocido Astor Piazzolla.
El rock nacional argentino ha tenido un amplio desarrollo. Entre sus exponentes destacados se encuentra la banda Soda Stereo, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, o los músicos Charly García o Fito Páez. Los recitales multitudinarios suelen celebrarse en estadios, siendo el de mayor capacidad el Estadio Monumental Antonio Vespucio Liberti. Uno de los festivales más exitosos de la actualidad es el Quilmes Rock, celebrado anualmente.
La balada romántica, con cantantes de fama sudamericana como Sandro de América, la cumbia, con un ritmo más simple que el modelo original colombiano, y el cuarteto, son los géneros de mayor arraigo en los sectores populares.
Por otra parte, Buenos Aires suele ser escenario de la música electrónica en América Latina y es sede de importantes fiestas como la South American Music Conference o la Creamfields, que convoca más de 60.000 personas, logrando que se convirtiera en una de las más importantes del mundo. La ciudad, junto con Mar del Plata y Bariloche, tienen también su propio estilo de música electrónica.
SALTA
Al tercer día partí hacia mi segundo destino en Argentina, Salta, esta ciudad encierra historia, tradición y arquitectura virreinal. Se siente la influencia colonial al andar por sus calles y se la va descubriendo en sus viejas casonas coloniales con balcones de madera. Si de arte y arquitectura se trata no podía pasar mi viaje sin una experiencia como esta. La belleza sorprende en la ciudad y alrededores y toda la provincia es bellísima y acogedora por algo creo que la llaman "Salta, la linda". El Tren de las Nubes es uno de los tres ferrocarriles más altos del mundo y parte desde la provincia de Salta y cruza la Cordillera de los Andes.
La ciudad de Salta se encuentra rodeada de cerros y está levantada en el Valle de Lerma a partir de 1582, según me explicó un guía. Es imponente la Catedral, tan imponente como las imágenes que encierra y que son objeto de veneración: allí vi el Señor y la Virgen del Milagro, que convocan en septiembre a la procesión pública más célebre de la Argentina.
También se puede ver El antiguo Cabildo, con su Museo de la historia del Norte y numerosos negocios de platería criolla en el sector de la plaza. A una cuadra de este está la Iglesia San Francisco una de las más bellas por su ornamentación, colorido y una vistosa torre de 57 metros, la más alta de Sudamérica en el momento de su construcción.
Después me invitaron a hacer una visita al convento San Bernardo de las Carmelitas Descalzas. También subí por el teleférico al Cerro San Bernardo para contemplar la vista de la capital y sus alrededores. El monumento a Guemes, al pie del cerro San Bernardo, y el Monumento 20 de Febrero, en el norte de la ciudad, son otras tantas obras que se recomiendo que visiten en este lugar.
USHUAIA
Apenas aterricé en esta ciudad, sentí el frío por toda mi piel, busqué un abrigo y empecé mi recorrido. Ushuaia es conocida como la ciudad del fin del mundo, por ser la ciudad más austral del planeta, de este concepto se creó el Museo del Fin del Mundo. Este último resguarda una importante colección de objetos y piezas que documentan la historia de toda la región, tiene una colección de elementos y utensilios, que abarca más de 8000 años de historia, además presenta una colección de la fauna autóctona.
Ushuaia me impactó por sus mares, lagos, montañas y glaciares. Emprendí una navegación por el canal de Beagle, visité al parque nacional tierra del fuego y me subí el Tren el fin del Mundo.
Además posee una riquísima historia retratada en sus diferentes museos que recorren los acontecimientos trascendentes y costumbres de sus habitantes indígenas, colonizadores, piratas, aventureros, pioneros y fundadores hasta la actualidad.
Aproveché mi viaje para hacer algo que siempre había querido hacer, skiar, tomé unas clases básicas y luego decidí deslizarme por una de sus grandes montañas, el Cerro Castor, claro está por la zona básica, la de principiantes, al principio tuve miedo y fui muy despacio, pero después de la tercera vez, solo quería subir rápidamente por el teleférico para volverme a deslizar, fue una experiencia espectacular, eso si me caí una vez, pero sentir esa nieve en mi cara, me llenó de felicidad y quedé con ganas de volver a repetir de esta maravillosa experiencia.
Aún quedaron varios sitios por visitar, pero el tiempo fue poco para llegar a todos estos destinos. Destinos que en una próxima ocasión visitaré, tales como las Cataratas del Iguazú, San Carlos de Bariloche, la quebrada de Humahuaca, Calafate, el Valle de la Luna, el Mar de Plata, entre otros.
Espero que mi recorrido haya sido de total agrado para todos, realmente yo lo aproveché mucho y aprendí muchas cosas de estas cinco culturas.
